Si trasladamos ahora en este siglo XXI ese metraje veríamos que algo parecido está ocurriendo, veríamos al PP suicidándose ante “Brian” (opinión pública española) para infligir daño a los Romanos. Desvirtuando la realidad, rompiendo el equilibrio institucional y el respeto que se tiene al Estado (que no a los partidos que transitoriamente en democracia dirigen el estado). Este tipo de aptitudes tienen consecuencias graves y la historia nos lo refleja ampliamente.
Llamar a la serenidad a estos “libertadores” no tiene sentido, ya no hay serenidad y los caballos se han desbocado sin sentido, únicamente por algo transitorio como es el poder, llegar a esto significa que la responsabilidad de dirigir un Estado se pierde al igual que la capacidad del ofrecimiento de ser partido alternativo al resto de los que formamos ese bloque llamado “Brian”; una vez más los Monty Python sabían lo que ocurriría desde Belén hasta el siglo XXI.










