UN BLOG PARA COMPARTIR, REIR Y SEGUIR MANTENIENDO NUESTROS SUEÑOS
lunes, 28 de febrero de 2011
El alcalde”Sueco” que se hace fotos con Daneses.
Publicado por
Luis Llorente
en
2/28/2011 09:38:00 a. m.
0
comentarios
Etiquetas: alcalde
viernes, 25 de febrero de 2011
Tras la larga espera
Publicado por
Luis Llorente
en
2/25/2011 09:03:00 a. m.
0
comentarios
Etiquetas: Amistades peligrosas
miércoles, 16 de febrero de 2011
Orgullo de ser socialista
Publicado por
Luis Llorente
en
2/16/2011 10:58:00 a. m.
2
comentarios
Etiquetas: 9, Alfonso Guerra, Felipe González, Julián Besteiro, Leclerc, Pablo Iglesias, París, PSOE, Ramón Rubial, UGT
lunes, 14 de febrero de 2011
Cada ciudad puede ser otra
Cada ciudad puede ser otra
cuando el amor la transfigura
cada ciudad puede ser tantas
como amorosos la recorren
el amor pasa por los parques
casi sin verlos amándolos
entre la fiesta de los pájaros
y la homilía de los pinos
cada ciudad puede ser otra
cuando el amor pinta los muros
y de los rostros que atardecen
unos es el rostro del amor
y el amor viene y va y regresa
y la ciudad es el testigo
de sus abrazos y crepúsculos
de sus bonanzas y aguaceros
y si el amor se va y no vuelve
la ciudad carga con su otoño
ya que le quedan sólo el duelo
y las estatuas del amo
Publicado por
Luis Llorente
en
2/14/2011 11:14:00 a. m.
0
comentarios
Etiquetas: Mario Benedetti
martes, 1 de febrero de 2011
INVICTUS
En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuán recto haya seguido el camino,
ni cuántos castigos lleve a la espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
William Ernest Henley
Publicado por
Luis Llorente
en
2/01/2011 12:00:00 p. m.
0
comentarios
Etiquetas: Invictus, William Ernest Henley